Hola, ¿cómo estás? Espero que muy bien. Hoy traigo para ti una de mis pinturas favoritas del mundo, le tomé mucho amor debido a un libro que leí y, de hecho, este blog será un prefacio de la reseña del sábado. Entonces los espero por aquí también ese día.
Hablaremos de: ‘La primavera’ de Sandro Botticelli, un pintor italiano del renacimiento. Pero, ¿por qué me gusta tanto la obra?. Porque me gusta complicarme las cosas y esta pintura tiene una larga historia. Veámosla.

Quizá a simple vista evoque poco a los que no estábamos muy acostumbrado a las obras más antiguas, pero estar pintura ha hecho que muchos críticos de arte difieran en cuanto a su interpretaciones de la obra. Algo muy llamativo de la obra es que mide poco más de 3 metros de largo y poco más de 2 de alto, lo que lo hace una obra fantásticamente grande. De hecho, las personas dibujadas son de tamaño real.
Pero ahora sí, vamos a desmenuzar el significado de la obra. Casi toda la información la he sacado del libro que leí y otro poco de internet, la he resumido lo mejor posible para que sea cómodo para ti, pero si te sientes intrigado, te invito a investigar más profundamente. No te vas a arrepentir.

En primera instancia podemos observar a Céfiro, el dios del viento, quien entra a la escena del lado derecho mientras persigue a la Ninfa Cloris.
A ella no se le ve contenta, incluso se podría decir que le repudia o lo rechaza. Con lo que Céfiro busca con desesperación a su amada, para estrecharla entre sus brazos. Ya casi la tiene por lo que podemos deducir que la ha perseguido desde hace mucho tiempo y Cloris se ha cansado.

Lo siguiente que veremos será a Flora, quien es la persona en quien Cloris se ha convertido una vez que ha sido poseída por Céfiro.
Con esto podemos observar una clara influencia de Poliziano, poeta autor de La Giostra de quien Botticelli ha mostrado en sus trabajos es fuente de inspiración.
En el poema hablan de los mismos temas que el pintor nos muestra en el cuadro: Céfiro, Cloris, Flora, y los demás personajes que veremos.
En el cuadro, Botticelli nos muestra que el amor es una fuerza comparable a las demás fuerzas del universo, y de ahí que el amor de Céfiro haga que Cloris se convierta en Flora y de ella emanen flores, de la misma forma que la primavera.

La siguiente figura, la central, es Venus, pero podemos notar que es la Venus Humanitas, ligada a la vida terrenal y no la Venus Caelestis, ya que la que vemos en la figura lleva puesta una vestimenta.
En la pintura se puede observar un pequeño bulto en el estómago, con lo que lo más probable es que esté embarazada.
Por la presencia de ella, los críticos han relacionado El nacimiento de Venus, otro cuadro de a Botticelli, con La primavera, ya que uno representa a Venus Caelestis y el otro a Venus Humanitas.

A un lado de Venus, observamos a las tres Gracias. Llamadas por Hesíodo: Aglaia, Eufrosina y Talía; pero mejor conocidas como: Pulcritud, Amor y Voluptas o Pulchritudo, Amor y Caritas.
DATO: Venus también era identificada como Pulchritudo.
En la mitología, estas figuras toman una trinidad basada en la forma cristiana, en la que Venus es la belleza suprema, la unidad de las tres Gracias.
Otra definición que se le da, son los tres aspectos del amor: dar, recibir y restituir.
Integrados como: amor que se da a los hombres, que los hombres reciben y deben restituir en forma de contemplación.

Ahora podemos observar a Cupido, hijo de Venus, quien tiene una venda, y como es costumbre, su carcaj, arco y flecha. La ceguera ha sido atribuida porque se considera que el amor procede de la mirada y debe ser forzosamente contemplada. Por otro lado, Platón menciona que el amor ciega hasta el punto de juzgar equivocadamente.
Cupido es representado por un niño debido a la irracionalidad de los amantes, las flechas representan las heridas que se deja al amar.
También se explica que Cupido tiene dos tipos de flecha, las de oro que dejan enamorada a la gente, y las de plomo, que hacen que la gente rechace a su amante.

Finalmente tenemos a la figura que causa más confusión, los cítricos no están seguros de que hace en el cuadro, pero coinciden en que se trata de Mercurio.
Algunos dicen que simboliza el solsticio de verano que disipa la niebla. Otros mencionan que a Mercurio hace de mensajero o simplemente que está a punto de irse y se detiene para tomar una fruta.
A Mercurio ya de por sí se le atribuyen muchas situaciones, por lo que es difícil comprender su papel en el cuadro. Así que te dejo con las que son más populares entre los críticos.
Espero que hayas disfrutado de este blog. Recuerda que el sábado hablaremos del libro que me ha hecho interesarme por esta pintura, así que te espero por aquí ese día. ¡Hasta pronto!