
¿Alguna vez habías visto esta imagen? ¿Qué piensas de ella?
Aunque no lo creas, esa es la representación “gráfica” de la manera en que tu cerebro le da importancia a cada parte de tu cuerpo.
Hoy es un nuevo día para aprender cosas nuevas, el tema de hoy es bastante corto pero es, por supuesto, bastante importante. Entonces, te invito a continuar con la lectura.
El homúnculo de a Penfield es llamado así por su creador: Wilder Penfield, quien a mediados del siglo XX realizó este “mapa” que el cerebro hace de nuestro cuerpo.
El homúnculo representa la corteza cerebral y el tamaño de la región que corresponde a cada parte del cuerpo.
No sé si la explicación haya sido la mejor así que lo pondré de otra forma:
Cuando de manera externa nuestro cuerpo recibe un estímulo, sabemos que se manda a alguna parte del cerebro. Entonces, de manera recíproca, si en la corteza cerebral se aplica un tipo de descarga sobre su superficie, la parte del cuerpo a la que corresponda esa región, se activará.
La forma tan poco usual que tiene el homúnculo, se debe a que cada parte y órgano es definido por la sensibilidad de su tejido y no por su tamaño real. Es decir, hay partes que reciben estímulos mas rápido que otras, o con menos esfuerzo que otras.
¿Para qué nos va a servir esto?
No es más fácil ni sencillo que lo siguiente:
Para saber qué sí y qué no hacer a la hora de diseñar.
Cuando se recibe un estímulo que no sea físico, el cerebro también reacciona: como cuando te erizas escuchando una canción.
Es por ello que incluso los estímulos visuales, auditivos y de todo tipo, nos servirán a la hora de elegir qué es lo que queremos representar y mostrar a la gente para que reacciones de manera natural a los estímulos que le presentamos.
En la siguiente entrada de Jueves, estaremos hablando sobre los sentidos en el uso de estímulos, así que te espero para nuestro siguiente capítulo.
Buen día, y hasta pronto. 👋🏽👋🏽


