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Desarrollo personal

Pensar en positivo: El modelo de Brooke

Hoy me encantaría hablarte sobre el modelo de Brooke Castillo, este modelo lo escuché por primera vez en un pod cast que escucho regularmente. Lo malo: es en francés, lo bueno: aquí te comparto la información.

He tratado de buscar la información en español, y sí que la hay, pero es muy poca. Así que me encantaría que te quedaras y leyeras esta entrada, porque esta información me ha servido un montón y con la práctica, es mucho más fácil llevarla a cabo hasta sin pre meditarlo tanto. Ahora bien, empecemos.

¿Qué es el modelo de Brooke?

Este modelo es un mecanismo de auto coaching en el que vamos a aprender a no dejarnos afectar por situaciones o circunstancias que parecerían malas, sino que siempre las veamos de manera positiva para nuestro crecimiento personal.

El modelo consiste en 5 pequeños puntos de guía que nos ayudarán a sacar provecho y a pensar positivo sobre todo. Si bien no está ligado directamente a la ley de atracción, yo sí que la he relacionado porque recuerden: los pensamientos siempre influencian los resultados que obtenemos. Entonces, aunque no sea una técnica, sí nos ayudará a mejorar nuestras aptitudes y actitudes hacia lo que queremos.

¿Cuáles son los puntos?

Photo by Jonathan Andrew on Pexels.com

Los puntos los reconoceremos por la siglas C.P.E.A.R. Fácil, ¿no?

La C corresponde a la palabra = Circunstancia, y hará referencia a la situación que está haciendo que tengas ciertos pensamientos. Es la representación física del ‘problema’

La P será el = Pensamiento, que será una frase corta que definirá un poco lo que sentimos.

La E será definida como = Emoción, aquí comprenderemos aquello que estamos sintiendo como: tristeza, rabia, enojo, decepción, etc.

La A hace referencia a la = Acción, que será el impacto de la circunstancia en nuestra vida

Y finalmente, la R = Resultado, que será prácticamente el efecto de la acción.

Para ejemplificarlo y comprender mejor de lo que estamos hablando voy a inventar una situación:

Supongamos que tú y tu amigo están estudiando en la misma universidad y ofrecen una plaza de trabajo que ambos quieren, entonces ambos aplican. Una vez que salen los resultados, tú amigo es el seleccionado. Esto te hace pensar que ‘tu amigo no merecía la plaza y que tú desempeñarías mejor el trabajo’. Te sientes molesto y decepcionado de ti mismo. Dejas de hablarle a tu amigo y lo bloqueas de tus redes sociales. Esto te genera aún más rabia y buscas sin descanso empleos que te permitan llegar a más, pero siguen sin aceptarte porque no cumples las expectativas.

La circunstancia: Tu amigo gana la plaza de trabajo

El pensamiento: ‘Yo lo merezco más que él’

La emoción: Rabia

La acción: Dejar de hablarle

El resultado: Menos capacidades y poca concentración en uno mismo

¿Cómo podemos transformar esto a un pensamiento positivo?

La circunstancia, es la misma: Tu amigo recibe la plaza de trabajo

El pensamiento: ‘Mi amigo se esforzó más y yo debería trabajar en mis habilidades para tener una plaza como esa, y si es posible, mejor’

La emoción: Motivación

La acción: Preguntarle a tu amigo sobre su rutina cotidiana y sus métodos de aprendizaje. Tal vez alguno te funcione también, y si no, investigar en internet o con otras personas.

El resultado: trabajo en mejorar mis habilidades y aptitudes, aplico a trabajos que me interesan y soy capaz de ejercer con mis conocimientos actuales.

¿Qué tal eso? Como viste, el modelo de Brooke es bastante sencillo, pero sí que necesita un cambio de chip para que seamos mucho más positivos. Los pensamientos y las emociones conllevan a acciones, si las aprendemos a controlar será mucho más fácil tener resultados buenos y excelentes.

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